Con solo 358 metros de altura, el Monte Toro es la cima
de Menorca. Por este monte los menorquines han sentido siempre una especial
atracción, tanto que lo convirtieron en el centro espiritual de la
isla.
Monte Toro se encuentra en el centro geográfico de Menorca, en el término
de Es Mercadal y a medio camino entre Maó y Ciutadella. Es el punto más
alto de la isla, y el único lugar desde el que se puede contemplar una
vista aérea del paisaje. Aquí los antiguos pobladores levantaron
una atalaya sobre la que más tarde, en 1558, se construyó la actual
torre de defensa.
La cima del Monte Toro alberga también un santuario construido en el siglo
XVII, que sustituyó a otro de época gótica, y que hoy está habitado
por una comunidad de religiosas franciscanas. En el patio de entrada, un monumento
recuerda a los menorquines que emigraron a Florida en el siglo XVIII.
Su iglesia conserva un curioso portal decorado con dos carátulas y otros
tantos lazos gigantes. El interior es de una sola nave, con tres capillas a cada
lado. En una de ellas se encuentra la cavidad donde, según cuenta la leyenda,
fue encontrada la imagen de la Virgen del Toro, patrona de los menorquines.
El carácter de espiritualidad también se respira en el exterior
del edificio con dos monumentos más, el Sagrado Corazón y el dedicado
a la memoria de los emigrantes a Argelia. Desde aquí se contempla la mejor
panorámica de la isla, su escarpada costa norte y la cálida costa
sur. Si hace buen tiempo es posible ver la costa oeste de Mallorca y disfrutar
de una puesta de sol espectacular.
A los pies del Monte Toro se extiende Es Mercadal, un pueblo pintoresco y muy
animado, de casas encaladas y estrechas calles. La localidad destaca además
por su gastronomía, y cuenta con una extensa oferta de restaurantes donde
poder degustar diferentes platos típicos, entre ellos la caldereta o los
calamares a la menorquina, y recetas innovadoras como el conejo con higos.
Característicos de este lugar son los crespells y los amargos,
dos tipos de pastas que tienen muy buena acogida. Estas últimas están
hechas con almendras y ambas se venden en las pastelerías. Son una auténtica
tentación para el paladar.
(Desde Es Mercadal, una carretera conduce al Monte Toro, cuya cima se encuentra
a tres kilómetros. Hay un aparcamiento y un pequeño bar.)